¡Mi paciente es un pedante!

¡Mi paciente es un pedante!

Márcame a las 11 de la noche porque ahorita voy en el micro…

¡¿No sabes hacer tu trabajo o qué?! ¡Ya no confío en ti!

¿Son los pacientes conflictivos, pedantes, enojones o simplemente payasos?

“Qué payaso, que ya no venga” ¿es lo que dices cuando enfrentas una situación rasposa con el paciente?

 

El paciente como cualquier otra persona tiene una vida llena de ocupaciones, de trabajo, de pendientes y de problemas. ¿Tu vida también es así? Seguramente sí, pues imagina que ese paciente que te contestó de mala forma, grosero, gritón tuvo el peor día de su vida:

  • El despertador no funcionó, se levantó tarde y ya no llegó a la oficina a tiempo.
  • El transporte público estaba muy lleno, el tráfico al tope y de paso con lluvia.
  • Un pésimo día en la oficina, el jefe le gritó por algo que hizo y que realmente estaba bien.
  • Problemas con la escuela de sus hijos.
  • Etc., etc., etc.

 

El paciente no es malo, no es gritón ni payaso… tú no sabes cómo le ha ido en su día. Tú como dentista sabes que no todos los pacientes están felices y sonrientes cuando acuden por tus servicios, generalmente tienen nervios, miedo y ahora échale que su día está cargado de toda esa tensión, pues revientan contigo si no estás consiente de esta situación y ejecutas una estrategia para revertir las cosas a tu favor.

Haz una lista (lluvia de ideas) de qué atención te gustaría recibir cuando tu día no ha sido el que esperabas. Te gustaría quizá:

  • Que no solamente te recibieran con un “Buenas tardes”, qué tal si te dijeran, “Buenas tardes, ¿cómo se encuentra hoy?”
  • “Tome asiento, ¿le ofrezco un vaso de agua?”
  • “Dígame, ¿en qué podemos servirle hoy?”

¿Y qué tal si el ambiente de tu consultorio invita a la relajación? Seguramente has escuchado hablar de la aromaterapia donde con aromas suaves y tenues te llegas a relajar. Ahora súmale sonidos también de relajación. Depende de ti escoger el aroma y sonido adecuado para transportar a tu paciente a un lugar cómodo y amigable, recuerda que lo puedes ir cambiando dependiendo de los resultados que obtengas.

Por último y no menos importante La Inteligencia Emocional donde no reaccionas a través de tus sentimientos sino de tu lógica mental. A todos nos pasa que si nos gritan, nos tratan mal y nuestra primera reacción emocional es contestar de la misma forma, “si me haces yo te hago más”. La Inteligencia emocional nos dice que tus sentimientos no deben ser involucrados en la toma de acciones o decisiones sino tu pensamiento racional. En el consultorio que es un negocio no reacciones a través de tus emociones, reacciona a través de tu raciocinio.

 

¿Tú qué experiencias has tenido referente a este tema? Comparte tu experiencia con la comunidad dental.

 

 

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